Visto y considerando que toda mi plata se estaba yendo (y se va, así como agua) en venecitas de colores, pastina, pinceles, porcelanattos y etcéteras, decidí impulsivamente aceptar la tan generosa oferta de mis progenitores de vacacionar a unas cuatro o cinco cuadras de la Varese sobre la avenida Colón.
Y entonces, fue así que el jueves a la madrugada llegué a "la Feliz". Años, unos 20 ponele, que no iba a visitar las tierras del Sr Havanna. Años unos 15, ponele, que no vacacionaba con mis padres. Años, unos 5 ponele, que no vacacionaba con otro ser que no fuera yo misma y los ocasionales sujetos que después aparecen en las fotos y que son identificados como "el africano ese que conocí por la calle" o similar.
Sí, ya lo sé. Lo mío fue un suicidio. Pasé de la soledad absoluta sin concesión alguna más que las que me hiciera yo a mi misma a estar 96 horas con mis padres y mi hermano adolescente en la playa sin escalas ni medias tintas ..... Sí, ya sé que estoy loca .... pero recuerden estas dos tentadoras palabras: ASILO ECONÓMICO.
Así que el jueves por la mañana empecé mi peripecia fliar que incluyó cenas afuera tooodas las noches con un límite de UNA gaseosa o agua por comida (sí como cuando era chica), excursiones como nunca en la vida, caminatas, un poco de playa, algún que otro berrinche (porque claro, en esta obra yo trabajo de hija, así que se me permiten), un adolescente que adolesce (y me ahce adolescer) y una pareja de padres a la que vi más tiempo en tres días que un mes entero viviendo en la misma casa. Porque claro, lo que no te avisan pero que viene con el combo, es que una cosa es vivir con alguien que ves 10 mins a la mañana y una o dos horas a la noche y otra muy diferente es pasar unas 60 horas tooooodas juntas en cuatro días .....
Pero bueno, de la experiencia antropólogica de la vida en el clan de la Flia K reducido a 4 miembros, es que se pueden sacar algunas conclusiones (o reafirmar lo que ya sabíamos):
1- Definitivamente NO soy una chica de playa. Yo no entiendo la cultura playística. No comprendo la fascinación de la gente que carga mochila, bolso o simil lleeeeeeno de cosas: que bronceador, que galletitas, que mate, que bebida, que sandwiches de milanesa, que lona, que pareo, que sombrero, que , que, que. Que sillita, que sombrilla, que parecen mulas de carga hombre! Menos entinedo a la arena. Si alguien conoce el secreto placer de estar en un lugar lleno de gente en el cual el piso irradia y refleja el calor más que ningún otro lugar en la tierra, exceptuadno los desiertos, a las tres de la tarde con 32º a la sombra que me lo explique. Tampoco entiendo el placer en jugar a la milanesa y enarenarse hasta las orejas. Como así tampoco el concepto de meterse al mar por más de cinco minutos seguidos. Digo, será divertido un ratito saltar un par de olas y bla .... pero ahora, estar una hora haciendo lo mismo, tragándose esa agua salada y llena de pises (vaya a saber una de quién) que lo único que hace es darte sed..... sencillamente todavía no resultó inteliginble a mis capacidades lógicas e intelectuales.
2- Tampoco soy una chica Animal Planet. Definitivamente el apareamiento del pingüino de Magallanes, de la tortuga orejas rojas o de lo que fuera me importan un comino y me aburren. Así que la próxima vez podemos ahorrarnos el dinero del Aquarium (y con eso comprarme una remerita, ponele) y podemos dirigirnos al puerto a comprar boquerones y sardinas en aceite con limón para comer con pan y dejar de mirar a los lobos marinos por más de dos minutos puesto que ........ NO HACEN NADA! Más que asolearse y emitir algún sonido de tanto en tanto.
3- De vacaciones comparto un curioso patrón con el resto de casi toooooooooda la especie humana. En el lugar en el que el cuerpo del Hombre o la Mujer se encuentra más expuesto, es decir la playa, una no hace más que comer como si no volviera a hacerlo nunca más y así se llena (y va llenando a su cuerpo) de porquerías. Esta paradoja en la que me encontré envuelta, la observé desenvolviendo el papel de Augustus de mi torta de dulce de leche. Previamente había comido sorrentinos a los cuatro quesos. Y las noches anteriores siempre, pero siempre las había terminado con mi amigo el pote de helado armada de la inseparable cucharita en la mano.
4- Aceptémoslo. Me gustan algunas cosas de nena ñoña. Aceptemos que ni bien me saqué el pasaje me metí en la página de la ciudad y busqué que museos había. Aceptemos que lo que más me gustó fue Villa Victoria, la casa de Victoria Ocampo. Aceptemos que me gustan las novelas como la vida de las Ocampo.
5- Y por último concluyamos que un poco de vida fliar está bien ..... pero que ahora me dieron unas ganas locas de irme a Mendoza en Septiembre u Octubre sola a visitar hostels y a conocer desconocidos que aparezcan formando el paisaje de mis fotos.
Me
Hace 1 mes.

10 comentarios:
Sos injusta, la fauna te interesa, solo que al escabeche.
Mal ahi...
Jajajajajaj!
cuánta razón, cuánta sabiduría, cuánta sagacidad!
No puedo más que aplaudir su comentario!
Beso!
Ja ja ja ja. Creo que yo soy una chica playistica, pero de todas formas iria a Villa Ocampo en Mardel . Fui hace unas semanas a la de San Isidro y fue muy lindo!
Te dejo besos, con una mano en la sombrilla, otra en la esterilla y un grran bolso.
Delicias de la vida familiar que le llaman... Pensá que los hiciste felices y x un tiempo cumpliste..
Debria leer algo de la vida de Victoria Ocampo, qué me recomendás?
lo bueno de las vacaciones en familia es que te despejan las dudas...
por 10 años más no reincidís seguro! jajajaja
A mi me pasa excactamente lo mismo. Pero, disfruto muchisimo nadar durante horas en el mar, en ese lugar en donde las olas ya no rompen, mas atrás.
Péeero, todo tiene sus pros y contras, si tenés la posibilidad de poder meterte al agua, quiere decir que es verano, con lo cual, hay gente. Gente por todos lados. Y entonces ya deja e valer la pena irse hasta la costa para soportar mas gente que en florida y lavalle.
La costa es para disfrutar a la noche, en invierno o en lugares que no sean los preferidos de las moscas.
Mendoza, Mendoza aplica al 100%... y la playa es linda, pero jamás para ir a Mar del Plata en plena temporada... le erraste, si si... le erraste en tiempo y forma... Ya vacacionarás mas racionalmente, juro que el asilo económico no es una buena excusa para elegir dónde y con quién irse de viaje...
Jajajaj Me siento taaan identificada...
Excelente tu post y por sobre todo muy sabio.
Besos.
jajjaj buenisimo el post,descripción impecable,me divertí mucho leyendote(aunque por lo que creo vos no tanto)
mooy divertido. besss.
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